dissabte, 20 de juny de 2009

Cerrajeros de urgencia

Me he dejado olvidadas las llaves en la cerradura, y de un tirón he cerrado la puerta. Y no recuerdo nada. Nunca me había pasado. Sí recuerdo la sensación de olvido antes de decidir salir de la casa, su casa. Pensar: -joder con el calor que hace y las pocas ganas que tengo de salir. Pensar: -con este medio mareo por las cervezas del mediodía, con este sopor por la siesta, con este susto por la pillada, con esta pinta, sudado, dormido, a medio vestir. He salido, sin pensar, corriendo, creyendo que podía atrapar el pasado. Corre, corre, quizás llegues, quizá, atrapala y dile que no, que tus problemas no están en ella, en una nueva relación, en una huida a otros brazos...
No se si llamar a un cerrajero de urgencia o simplemente acostarme en su timbre y esperar que quiera abrirme. Dicen que los cerrajeros de este tipo te cobran un huevo, te destrozan la puerta, o bien te la abren con tal facilidad que te sientes aún más tonto que cuando cerraste.
Voy a volver e intentar llamar, pero hace meses que no vive conmigo.

5 comentaris:

  1. Un text petit i rodó, com una petita joia. El tanques amb una sorpresa i de forma elegant. Et felicito sincerament.

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  2. Subscric el que diu en Lluís, que se m'ha avançat. T'he de llegir molt atentament, perquè el castellà i jo ens barallem, o sigui que un cop ben "mastegat" sempre en surto gratament sorpresa dels teus textos. Gràcies :)

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  3. El textos del Cirstobal sovint em provoquen un cert grau d'astorament. Et fan rellegir-los per captar-ne l'essència. Aquest el trobo magnífic.

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  4. se abre con una simple radiografia. Le pasó ma mi hija, vino el cerrajero de estos de las paginas amarillas un domingo. Treinta segundos con la radiografia y una factura ded 180euros

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